
Las hostilidades entre cristianos y musulmanes en el reino de al-Andalus condicionaron la organización de las ciudades y villas al cobijo de fortalezas amuralladas, junto a ríos o sobre colinas. | |

La culminación del arte hispanomusulmán en su etapa nazarí está caracterizada por su exquisito barroquismo. Columnas, arcos ojivales y lobulados, inscripciones de elegante caligrafía, bóvedas de mocárabe, armaduras, celosías y azulejos son elementos típicos de su abundante ornamentación. El ejemplo más emblemático lo encontramos en el conjunto de la Alhambra de Granada. | |
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Los olivares, camisa de milrayas de la Ruta Nazarí, hacen que la aceituna sea la gran fuente de riqueza de estos pueblos andaluces. Su recogida, en otoño e invierno, puebla los campos de jornaleros, "aceituneros altivos" en los versos de Miguel Hernández. El manjar tradicional de los más humildes, la aceituna, aliñada con orégano y otras hierbas, machacada o rellena de pimientos o anchoas, es el aperitivo que nunca falta en una mesa de Jaén. Pero si esta provincia tiene fama internacional es por su exquisito aceite de oliva virgen, protagonista indiscutible de la dieta mediterránea. En la cocina, en las mejores conservas o en crudo para aliños, su preciado sabor se encuentra en los mejores restaurantes de todo el mundo. | |

El paisaje se caracteriza por la diversidad. De Sierra Morena a la cordillera Penibética, con las mayores alturas de la Península en Sierra Nevada, se encuentra la vega del Guadalquivir y sus innumerables brazos. Parajes rocosos de gran riqueza mineral, como los yacimientos de plomo de Linares y La Carolina -los más importantes de España-, se alternan con fértiles valles, dehesas, olivares y tierras de cultivo de cereal. Destacan algunos espacios naturales como la Sierra de Andújar, Despeñaperros o Sierra Mágina, hábitat de las especies de flora y fauna propias del bosque mediterráneo.
Jabalíes, linces, venados, son algunos d elos pobladores de estos lugares, que se pierden entre encinares, quejigos y matorrales de romero, cantueso y jaras. Más arriba, en las cumbres de las sierras, aún existen cabras ibéricas, y rapaces, como el águila real o el buitre, que anidan entre los picos. En las cercanías de Granada se localizan hermosos rincones en cuevas con formaciones calcáreas, donde se perfilan extraordinarias figuras que se revisten de mayor encanto con el efecto de la luz. Los manantiales y fuentes de la zona gozan de propiedades minerales que han dotado de gran prestigio a sus aguas.

LA RUTA DE LOS NAZARIES, dedicada a los protagonistas del importante capítulo final de la Reconquista, es el epílogo resplandeciente de la rica historia del Islam en la península ibérica.
La Ruta se inicia en los puertos de Sierra Morena, por donde irrumpió el avance cristiano que, a la postre, resultaría determinante para el nacimiento del reino nazarí. La etapa inicial se sitúa, pues, en las Navas de Tolosa, junto a Despeñaperros, encrucijada entre la meseta manchega y el valle del Guadalquivir, donde se libró la partida decisiva que acarrearía la apertura de Andalucía a la Cristiandad.
De la situación creada surgiría en Arjona un caudillo, fundador del linaje nazarí, que, tras habilidosas y prolongadas maniobras, lograría consolidar un estado propio y establecerse en Granada. El camino de la ruta marcó para siempre el paisaje y los pueblos del Santo Reino de Jaén y de la tierras limítrofes de la provincia de Granada. Visita, primero, las villas fortificadas y ciudades de los escalones de Sierra Morena. Se remansa, después, en las poblaciones de la campiña occidental de Jaén. {mospagebreak}
Luego toma el rumbo de las lomas orientales del Alto Guadalquivir, por Baeza y Úbeda, para contornear Sierra Mágina y entrar en la capital jiennense. Y desde Jaén cubre su último trecho, conectando la cabecera del valle del Guadalquivir y la vega de Granada donde, al fin, el itinerario se rinde ante su destino.